martes, 23 de diciembre de 2014

Pautas para comentar un campo semántico léxico-asociativo




            En general, cualquier texto se manifiesta como un variado conjunto significativo articulado por una serie de palabras que se asocian en torno a una base común, isotopía genérica o macroestructura, que confiere unidad al conjunto.
            En un texto se puede observar una serie de palabras relacionadas entre sí por su significado; todas se refieren a una idea común o palabra clave, escrita o no, a partir de la cual tenemos que desarrollar el campo.
            Este campo es más amplio que un simple campo semántico (palabras que comparten un sema o rasgo semántico común); al ser también asociativo, hay que buscar el tipo de relaciones que tienen las palabras por su significado. Este procedimiento se llama isotopía (unos conceptos o palabras suponen o incluyen a otras, esto es, el encadenamiento de las oraciones por palabras que se refieren a conceptos implicados entre sí; y así los enlaces por implicación de los conceptos van produciendo la isotopía, es decir, la homogeneidad y coherencia significativas del texto).
            Las posibles relaciones semánticas son las siguientes:
-         Polisemia: una palabra con distintos significados según el contexto.
-         Homonimia: dos palabras que coinciden en su significante.
-         Sinonimia: dos o más palabras con significado igual o parecido, pueden ser sinónimos parciales o contextuales.
-         Antonimia: palabras con significados contrarios y que pueden ser antónimos puros o propiamente dichos (significados opuestos con gradación interna: frío-tibio-caliente), antónimos complementarios (sin gradación, de manera que la afirmación de un término es negar el contrario, como en legal-ilegal) y antónimos recíprocos (se implican mutuamente, como comprar-vender).
            En general se trata de dar cuenta de la densidad léxico-semántica, aduciendo los datos que puedan justificar la articulación semántica presente en el texto (se puede recurrir a un sistema de coordenadas para dar cuenta de los componentes sémicos, semas, de los términos semánticamente relacionados).
            Con respecto a la elección del campo semántico, una vez que leamos un texto, veremos una idea central. Si tomamos como palabra clave del campo la idea central será más amplio, más rico, pues implicará la mayoría de las palabras del texto; la dificultad está en establecer las relaciones entre ellas y respecto a la palabra clave, concretar su relación semántica.
            Alrededor de la idea central del texto, se observan también otros campos más concretos, menos amplios, con menos dificultad de relación, aunque puedan ser escasos de palabras. Mejor es desarrollar la idea palabra-clave central.
            En cuanto al desarrollo del campo, primero se hace en esquema y luego explicando las relaciones de dicho esquema (diferenciamos topográficamente los términos relacionados mediante esas relaciones). Es muy importante nombrar el procedimiento de la isotopía (unas palabras implican por su significado a otras, como por ejemplo al hablar de “obras”, encontrar como sinónimo “conductas”, tanto “espontánea” como “intencionada” y, entre estas, “buena” o “mala”).
            A veces habrá que buscar nombre a la relación semántica establecida entre los términos, como:
            - Connotación: significados subjetivos añadidos al significado denotativo (significado objetivo de la palabra), como por ejemplo a partir de “aurora” (amanecer), sinónimos o antónimos por connotación tales como “esperanza”, “nueva vida”, “buena suerte”.
            - Metáfora: una palabra se identifica con otra, o la sustituye, por una relación de semejanza (“Tus dientes son perlas”. “Las perlas de tu boca”).
            - Metonimia: una palabra sustituye a otra por una relación de cercanía o contigüidad entre ellas (“un Rioja” por “un vino de Rioja”; “unas copas”, el continente por el contenido; “una pluma incisiva”, con el instrumento por el agente).
            - Eufemismo: usar un término más suave en lugar de otro grosero o cruel.
            - Otras relaciones pueden ser de progresión-implicación (mentira à armas à guerra à ignominia), de inclusión (animal [hombre [mundo), de contrariedad o contraposición, antonimia (falsa/verdadera, éxito/fracaso), de semejanza o parasinonimia, sinonimia entre términos de diferentes categorías morfológicas (adjetivo triste, verbo doler, sustantivo fracaso), de complementariedad entre contrarios, de causalidad (causa à efecto, como en guerra à privaciones) o de instrumentalización.

            

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