miércoles, 19 de octubre de 2016

Oraciones simples para analizar (3)



-         A finales del siglo XVI había en España unas ocho compañías de cómicos.
-         A María le ha tocado la lotería.
-         ¿A qué hora sale el avión para Barcelona?
-         Abrió la puerta con la llave maestra.
-         Ahora hemos conocido la noticia.
-         Ahora trabaja de camarera.
-         Al profesor le ha gustado mucho tu trabajo sobre los volcanes.
-         Allí nadie desobedecía las normas.
-         Aparca el coche junto a la acera.
-         Apareció en el escenario una rata.
-         Apartó la vista.
-         Aquel año se alcanzó un 96% de fallecimientos en aquel hospital.
-         Augusto, primer emperador de Roma, murió el año 14.
-         Avellaneda escribió una segunda parte del Quijote.
-         Baja la voz.
-         Buenos y malos recibirán su merecido.
-         Cenaremos en ese restaurante.
-         Cervantes, autor del Quijote, nació en Alcalá de Henares.
-         ¿Cómo ha quedado la etapa de la vuelta ciclista?
-         ¿Cómo has dicho?
-         Compró una chaqueta estupenda.
-         Con el laurel se coronaba a los poetas destacados.
-         Condujeron a los invitados al comedor.
-         Contrataremos a un especialista.
-         ¿Cuándo acabará este sufrimiento?
-         ¿Cuándo te podré ver?
-         Declararon inocente al acusado.
-         Deja aquí un espacio en blanco.
-         El abuelo amasó una fortuna en la ruleta del casino del pueblo.
-         El acuerdo fue tomado por unanimidad.
-         El agricultor segó la hierba.
-         El arbusto de la coca es originario de los Andes.
-         El avión aterrizó en el aeropuerto.
-         El campo de Níjar es la zona más árida de la Península.
-         El chocolate fue considerado durante algún tiempo como una tentación del diablo.
-         El cocinero trincha el pavo de Navidad.
-         El crimen tuvo un origen religioso.
-         El cuento más breve de la literatura es “El dinosaurio” de Augusto Monterroso.
-         El jardinero poda las ramas de los árboles cada primavera.
-         El leñador tala los árboles del bosque.
-         El médico le prohibió el tabaco para siempre.
-         El médico propuso la fundación de una asociación de asistencia a los heridos de guerra.
-         El niño rompió ayer el mueble.
-         El país se enfrenta a la bancarrota.
-         El pelo se le quedó pegado con un chicle.
-         El Quijote fue traducido al inglés en 1612.
-         El Sahara es el desierto más caluroso del mundo.
-         El secretario anunció la llegada de la directora.
-         El sol saldrá a las 6:30 de la mañana.
-         El submarinista se quedó sin oxígeno.
-         El teatro de Cartagena fue construido por los romanos en el siglo I.
-         El tipi era una vivienda india.
-         El vaso se cayó al suelo.
-         El viajero de Guadalajara sale a pie por la carretera general de Zaragoza junto al río.
-         En África no hay tradición vinícola.
-         En el acto primero ponga el caso.
-         En el mundo hay muchas religiones.
-         En el siglo XVI las mujeres italianas se coloreaban los dientes.
-         En esa casa suena música todo el día.
-         En este pueblo se celebra una feria ganadera muy prestigiosa.
-         En la conferencia hablaron cinco personas.
-         En las comedias se dan situaciones divertidas.
-         En los cuentos siempre se propone al héroe una tarea difícil.
-         Encontramos rota la ventana.
-         Escúchame, por favor.
-         Escurre un limón.
-         Ese hombre tiene un comportamiento extraño.
-         Esta ciudad fue fundada por los árabes.
-         Está estudiando Física y Astronomía.
-         Está usted siempre en las nubes.
-         Estabais en el fondo de la sala.
-         Estalló la tempestad.
-         Este tren alcanza gran velocidad.
-         Formaron rápidamente un círculo.
-         Ha comprado un robot de cocina con muchas funciones.
-         Ha huido por allí.
-         Ha terminado mal su relación con Cristina.
-         Había poca gente en el concierto.
-         Haced caso a mis consejos.
-         ¿Has comido ya, muchacho?
-         Hay más comida en el horno.
-         Haz una descripción técnica del cuerpo humano.
-         He encontrado las llaves.
-         He puesto una guirnalda de flores en la puerta.
-         Hoy pinta triste el color de la mañana.
-         Jugó lesionado toda la primera parte del partido.
-         La capa de ozono del planeta está en peligro.
-         La casa había sido destruida por un incendio.
-         La ceremonia inaugural se celebró en Tokio.
-         La cirujana le extirpó un tumor benigno.
-         La civilización es espíritu.
-         La crisis del mundo es de orden ético.
-         La empresa ha obtenido grandes beneficios en bolsa.
-         La Escuela de Traductores de Toledo se desarrolló entre los siglos XII y XIII.
-         La gente estaba furiosa.
-         La guatusa es un roedor de gran tamaño.
-         La luna llena alumbra el campo.
-         La panadera rebana el pan.
-         La propuesta seguramente será rechazada.
-         La selección española de fútbol ganó el mundial de Sudáfrica en 2010.
-         La tarta de merengue me sentó muy mal.
-         La Tierra en un planeta del sistema solar.
-         Lamentarse no sirve de nada.
-         Las cifras eran espantosas.
-         Las cornetas tocaron a degüello.
-         Las manipulaciones del lenguaje son efectivas durante un tiempo.
-         Las organizaciones terroristas manipulan las palabras de sus propios nombres.
-         Las plagas destruyen las cosechas.
-         Las sociedades médicas de Berlín y Edimburgo condenaron sus aberrantes teorías.
-         Laura lanzó un grito.
-         Le ha tocado la lotería.
-         Leyó detenidamente la carta.
-         Lleva esto al correo.
-         Lo encontraron dormido en el bosque.
-         Los cuatro subían por la calle.
-         Los detenidos fueron trasladados a comisaría en un coche patrulla.
-         Los incas no tenían hierro.
-         Los libros de caballerías son novelas de amor y de aventuras.
-         Los tesoros americanos fueron básicamente botánicos.
-         Los tipos eran cuatro.
-         Malawi está situado en el sureste de África.
-         María se parece a Juani.
-         Marta y Lucas se envían postales varias veces al año.
-         Me dio un susto de muerte.
-         Me he comprado una estantería enorme.
-         Me interesa mucho tu futuro profesional.
-         Me parece genial la decisión.
-         Me pidió una limosna.
-         Me sorprendió tu destreza con la guitarra.
-         Mi hermana está trabajando en el hotel.
-         Nació con ella.
-         Nació en Madrid.
-         Necesitaba unas zapatillas.
-         No envidia la posición social de esa gente.
-         No juguéis con las cosas serias.
-         No podía quitarse el frío del cuerpo.
-         No te acuestes tarde.
-         No te lleves paraguas.
-         No vengas por aquí hasta la hora de la cena.
-         No veo nada.
-         Nos divertimos muchísimo en la fiesta.
-         Nuestro padre ha sido invitado por el vecino.
-         Ojalá llueva mañana.
-         Paula entró en la habitación.
-         Peleó muy bien en la batalla de Bailén.
-         Pienso en mis problemas día y noche.
-         ¿Por qué tienes esa sonrisa?
-         Propuso un juego.
-         ¿Qué debemos hacer con este problema?
-         ¿Qué hora es?
-         ¿Qué películas ponen en televisión esta noche?
-         ¿Qué tiempo hará este fin de semana?
-         ¿Quién quiere este frasco?
-         Recibió varios anónimos.
-         Reinaba un profundo silencio.
-         Rellené la solicitud antes de la fecha límite.
-         Repetiremos la excursión en verano.
-         Resaltaban inmóviles los puntos rojos de los faros.
-         Retírate de aquí, Roberto.
-         Roberto le dio una patada a la silla.
-         Salió del despacho.
-         Salió muy satisfecha.
-         Se colocó detrás de la valla.
-         Se despertó de la siesta con dolor de cabeza.
-         Se encogió de hombros.
-         Se ha dormido sobre el libro.
-         Se hundieron con sus tesoros.
-         Se lanzó a una afanosa campaña.
-         Se lo debe todo.
-         Se oyó el derrapar de los neumáticos de un coche.
-         Se oyó un grito prolongado.
-         Se quedaron con la boca abierta.
-         Se salió de la calzada.
-         Se venden pisos a muy buen precio.
-         Semmelweiss murió con los síntomas de las parturientas.
-         Sin trabajo, continuó sus investigaciones.
-         Son las ocho de la mañana.
-         Su sangre se heló en las venas.
-         Subid a la terraza ahora mismo.
-         ¿Te has dejado el móvil?
-         Tengo una profunda simpatía por los tejados.
-         Tenía a su hijo encerrado en una habitación.
-         Tiene buena salud.
-         Tiró un billete de cien euros por la ventana de su habitación.
-         Todo ha terminado.
-         Todos esos animales forman un ecosistema.
-         Todos los animales domésticos fueron domesticados por el hombre primitivo.
-         Tú te vas ahora mismo de aquí.
-         Un gallo cacarea a lo lejos.
-         Una luz demasiado brillante ciega los ojos.
-         Vendrán por ti.
-         Viven muy alejados del centro de la ciudad.

-         Voy mucho al campo.

lunes, 17 de octubre de 2016

Simbología en “Bodas de sangre” de García Lorca




            Es habitual en el teatro y la poesía de Federico García Lorca (1898-1936) la presencia de imágenes sugestivas y símbolos. En su tragedia Bodas de sangre (estrenada en 1933) podemos destacar los siguientes:

Colores
En el Primer Cuadro aparece el color amarillo que anuncia la tragedia y acompaña a los presagios de muerte.
El color rosa de la boda y de la casa de Leonardo simboliza la renovación de la vida y la esperanza de nuevas vidas.
El color blanco del cuadro final es el color del rito funerario.
El color azul oscuro del bosque y de las muchachas del coro representa el destino trágico, la fatalidad.
El color rojo de la madeja simboliza la muerte.
Caballo
Es el símbolo de la pasión desenfrenada de Leonardo. Representa la fuerza y la virilidad y en ocasiones es el que trae la tragedia. La mención más significativa de este símbolo se encuentra en la nana del Segundo Cuadro del primer acto y con ella se augura el desenlace fatal de la obra.
Árbol
El bosque es un lugar sagrado, consagrado aquí a la luna. En él transcurre la pasión y el sacrificio.
Cruz
Es símbolo del sacrificio y del sufrimiento.
Cuchillo
Es un objeto pequeño, pero causa gran dolor. Es el símbolo de la tragedia. Es muerte y amenaza. La hoja corta representa el instinto y el impulso del hombre.
Agua y sangre
Representan la vida y la fertilidad, ya que riegan los campos y los cuerpos.
Luna
Representa la muerte en la figura de un leñador joven. Se vincula con la violencia y el correr de la sangre que esa violencia implica.
Tierra
Se identifica con la madre, ya que ambas dan vida y cuidan de los muertos.
Madeja
Simboliza el hilo de la vida. Junto al color rojo anuncia la tragedia.


domingo, 16 de octubre de 2016

Clasificación de las oraciones




            Podemos definir la oración como el fragmento más pequeño capaz de comunicar una idea completamente y mantener su independencia sintáctica. Está formada por el sujeto, que realiza la acción del verbo, y el predicado, que indica lo que hace el sujeto. Sujeto y predicado concuerdan en número y persona.
            Para clasificar las oraciones se atiende a diferentes puntos de vista: la actitud del hablante, el tipo de verbo, la forma del sujeto, la estructura y el número de verbos.
            Con respecto al primer punto mencionado, debemos recordar que al comunicar nuestros pensamientos y al expresarnos, adoptamos diferentes actitudes, ya que  enunciamos (afirmando o negando), interrogamos, expresamos un deseo, dudamos, damos una orden, un consejo o un ruego. De acuerdo con estas actitudes del hablante, dividimos las oraciones del siguiente modo:

Enunciativa, Aseverativa o Declarativa
En ella se afirma o niega la realidad o la posibilidad de un hecho. Es característica del discurso informativo. Las afirmativas pueden llevar un refuerzo como también o , aunque no necesitan ninguna partícula especial. Las negativas sí la necesitan y en ellas suelen utilizarse adverbios como no o nunca. Es enunciativa una oración como La selección ganó el Mundial de Sudáfrica.
Exhortativa
Expresa consejo, ruego o mandato, como en Ven aquí.
Interrogativa
Se solicita información, se formula una pregunta. Las interrogativas pueden ser directas (se transcribe textualmente la pregunta, lleva signos de interrogación y está encabezada por una palabra interrogativa) o indirectas (introducida por partículas interrogativas, pero sin signos de interrogación), o bien parciales (piden información sobre alguna parcela de información) o totales (requieren una respuesta sí/no). Ejemplos serían ¿Dónde vas?/ Me preguntó dónde iba y ¿Qué libro compró Juan?/¿Compró Juan un libro?
Dubitativa
Expresan duda o posibilidad. En ellas se utilizan palabras como quizá o el condicional. Un ejemplo sería Quizá venga tarde.
Desiderativa
Expresa deseo. Se construyen con el verbo en subjuntivo y suelen reforzarse con palabras como ojalá: Ojalá llueva.

Mencionamos aparte la oración exclamativa, ya que cualquiera de las incluidas en la tabla anterior puede ser exclamativa, siempre que predominen en ellas la emoción. Las oraciones exclamativas llevan los signos de exclamación.
           
            Según su estructura sintáctica, podemos clasificar las oraciones simples atendiendo a si tiene o no estructura de sujeto y predicado (unimebre o bimembre y personales o impersonales), si presenta o no atributo (atributivas o predicativas), si el verbo requiere o no un complemento directo (transitivas o intransitivas), si el verbo está en voz activa o voz pasiva (activa o pasiva), si se da la presencia de pronombres personales átonos o no (pronominales o no pronominales).

           
Según la estructura
Unimembre: No es divisible en sujeto y predicado (hasta mañana)
Bimembre: Tiene dos miembros, sujeto y predicado (Acompañó a María a su casa)
Según la forma del sujeto
Impersonal: No posee sujeto implícito ni explícito. El verbo aparece en tercera persona (Hace calor)
Personal: Tiene sujeto explícito o implícito (Juega en un equipo de primera división)
Activa: El sujeto realiza la acción del verbo (Pablo juega a los dados)
Pasiva: El sujeto recibe la acción del verbo (El libro fue escrito por el alcalde). Hay pasiva perifrástica y pasiva refleja, con se (Se celebró la fiesta en los jardines)
Según el tipo de verbo
Copulativa o atributiva: Posee un verbo copulativo (María es trabajadora)
Predicativa: Posee un verbo predicativo, con significado pleno (Escribí una nota)
Transitiva: Posee un verbo transitivo, con un complemento directo (Juan lee un libro)
Intransitiva: Posee un verbo intransitivo, sin complemento directo (El perro ladra)
Reflexiva: Posee un verbo reflexivo (Se lavó las manos). Los pronombres personales átonos (me, te, se, os,…) tienen el mismo referente que el sujeto.
Recíproca: Posee un verbo recíproco (María y Ana se saludaron). El sujeto plural recibe y realiza la acción al mismo tiempo.
Nos podemos encontrar también oraciones pseudo-reflexivas, que se construyen con verbos intransitivos. En este caso, los pronombres no admiten refuerzo enfático ni desempeñan función dentro de la oración. Encontramos los verbos pronominales como arrepentirse o quejarse. 

            Recordemos también que según el número de verbos que la forma, la oración puede ser simple o compuesta. La primera está formada por un único verbo en forma personal (Trajeron la maquinaria), mientras que en la compuesta aparecen varios verbos. Cada una de las partes que forman una oración compuesta se denomina proposición.
            La oración compuesta puede serlo de tres formas:

Coordinación
Sus proposiciones son independientes sintácticamente, como en Juan lee y Pedro escribe
Subordinación
Una de sus proposiciones depende de otra, que se denomina proposición principal, como en Me gusta que vengas temprano
Yuxtaposición
Las proposiciones están separadas por comas, no hay nexo, como en Llegué, vi, vencí

            El esquema general de las oraciones es el siguiente:

ORACIONES
SIMPLES
COMPUESTAS
Por su significado
Por el verbo
Subordinadas
Enunciativa
Copulativa
S. Sustantivas
Exhortativa
Predicativa
S. Adjetiva
Exclamativa
Transitiva
S. Adverbial
Interrogativa
Intransitiva
Coordinadas
Dubitativa
Reflexiva
Copulativa
Por el sujeto
Recíproca
Adversativa
Personal
Pasiva
Disyuntiva
Impersonal
Personal
Distributiva
Por su estructura
Impersonal
Explicativa
Unimembre


Consecutiva
Bimembre
Yuxtapuestas


sábado, 15 de octubre de 2016

El concepto de poesía en Antonio Machado. Técnica y estilo



            Antonio Machado define la poesía como “la palabra esencial en el tiempo”. Esencialidad y temporalidad son dos imperativos en cierto modo contradictorios. Por un lado se trata de ahondar en la esencia de las cosas (del hombre, del mundo,…) y por otro de captar su fluir temporal. El pensamiento lógico capta lo esencial, lo general, y la intuición su fluir temporal, lo individual, lo concreto (vemos en su poesía ejemplos de esencialidad, que expresa por medio del estilo nominal: frases en las que hay ausencia de verbos).
            Más tarde Machado añadirá a estas ideas algún matiz particular y dirá que la poesía es “el diálogo del hombre, de un hombre con su tiempo”. Esto enlaza con el deseo de Machado de que el hombre y el poeta estén comprometidos con su tiempo.
            En el prólogo de sus Poesías completas dice Machado: “Pensaba yo que el elemento poético no era la palabra por su valor fónico, ni el color ni la línea, ni un complejo de sensaciones, sino una honda palpitación del espíritu… lo que dice el alma si es que algo dice, con voz propia, en respuesta animada al contacto con el mundo.” (No obstante se sigue advirtiendo el empleo del símbolo y determinados rasgos modernistas).
            En efecto, en la poesía de Machado aparece una rica gama de sentimientos, como la melancolía, la tristeza, la emoción, la pasión, el deseo o la rabia. Para Machado la poesía es un sentir hondo, una intuición viva que surge al contacto con el mundo… y hay que expresarla con claridad para que su voz alcance a todos.
            La técnica y el estilo de Antonio Machado varían según el carácter de la obra. En Soledades predomina el elemento estético. En Campos de Castilla los elementos estéticos que utiliza se adecuan al tono reflexivo y crítico y su lenguaje se hace más directo y menos ornamental. En Nuevas canciones, su tercera etapa, el elemento poético se condensa y el poeta desarrolla una poesía sentenciosa, filosófica y epigramática.
            En Campos de Castilla la sobriedad, la sinceridad, la sencillez y el realismo son las notas que caracterizan la poesía. Pero a veces, a pesar del lenguaje claro y sencillo, hay “hondas realidades del espíritu” que no pueden expresarse en un lenguaje corriente, de modo que el poeta acude a los símbolos.
            Machado piensa que por el símbolo se cargan de trascendencia las cosas más elementales, lo que de otra manera sería puro realismo.
            Los símbolos más importantes en la poesía de Antonio machado son los siguientes:
-         La tarde: siendo como es “tiempo”, diríamos que es “lugar”, el lugar donde se cita la conjunción del tiempo. En relación con la tarde están los ocasos, la puesta de sol con su idea de paso del tiempo, de decadencia, de premonición de muerte. La noche es un fenómeno asociado al abismo del tiempo, abocado a la muerte o a la trascendencia. En sentido contrario debemos entender la mañana, la parte del día con connotaciones de futuro y esperanza. La luna y el sol se oponen paralelamente a la noche y la mañana. La tarde sintetiza todos estos parámetros como conjunción del tiempo.
-         Las estaciones: normalmente los poemas machadianos se ubican en una estación. Las estaciones contienen la concepción dinámica de la existencia y cíclica del tiempo. Hay una estación de vida y esperanza (la primavera) y otra de muerte (el invierno). El estío representa una estación agobiante y dura (como las condiciones de la existencia) pero abierta a la esperanza, a la vida futura (la primavera) tras la decadencia del otoño y la muerte (el invierno). El otoño tiene una connotación paralela a la del ocaso: decadencia, paso del tiempo, proximidad de la muerte (invierno o noche).
-         El agua: volvemos a la concepción dinámica y esencial de la existencia, a los ríos de Heráclito, el Eclesiastés y Manrique. En Machado encontramos el Duero, el Guadalquivir y las fuentes. El agua corriente es dinamismo, vida, esperanza y ello en oposición al agua estancada (la laguna negra) o congelada (la nieve del invierno), que connotan muerte y desesperanza. A veces el agua adopta la forma de lluvia, en íntima conexión con la idea de fertilidad y riqueza, y de vida futura (suele ir asociada a la figura del sembrador).
-         El mar es el agua “inmensa y profunda”. Representa la muerte y la eternidad que Machado busca tras la muerte. El marinero es el hombre que se interna, que navega, que camina en el mar de la muerte y busca a Dios en la eternidad y la trascendencia.
-         El camino: siguiendo un tópico medieval (el hombre como romero por la romería de la vida) que se constata en Berceo, el camino y todas sus variantes (carretera, sendero o ruta), con su dimensión dinámica, es otro de los símbolos de la vida y de la existencia. Es un símbolo del vivir del hombre a lo largo del tiempo y de su búsqueda. Por él transcurre el hombre bajo el símbolo del caminante o viajero. Se establece un paralelismo entre el caminante y el marinero. El primero transita los caminos (la existencia, la vida), el segundo se aventura en el mar (la muerte, la existencia trascendente, Dios, la eternidad).
-         Los árboles: en el poema de Las encinas Machado desvela las significaciones connotativas que portan los árboles y en las que podemos distinguir tres. La encina simboliza la esencia de Castilla, sobre todo en tiempo presente. El roble representa la fuerza, el vigor de Castilla, y se refiere especialmente a la tradición y al pasado. El álamo es el árbol de la vida (suele ubicarse en los lados del camino o del río), de la esperanza (pintado de dorado o verde) y del amor. Alude también al paso del tiempo.
-         Las flores y la hierba aportan una nota de color y de alegría en el paisaje. Connotan por tanto esperanza, regeneración, el resurgir de la vida en consonancia con el ciclo del tiempo.
-         El hacha y la hoz son portadoras de una significación negativa de muerte y destrucción.
-         El aire acostumbra a representar un soplo de lo espiritual, de lo trascendental. Que actúa sobre la materia terrenal confiriéndole vitalidad y eternidad. Mueve las hojas de los álamos y eleva o espiritualiza el polvo de los caminos elevándolo hacia el cielo. En él se intuye la parte espiritual, lo trascendente de la existencia.
-         El fuego es otro símbolo positivo de fuerza, vigor y riqueza. Es la energía latente de los fundamentos esenciales de Castilla o de la vida. Aparece en los hogares castellanos o bien en el ocaso, contrarrestando la idea de pobreza, decadencia o desesperanza.
-         El sueño: por medio de esta dimensión virtual, irracional o irreal, Machado intuye dentro de la realidad inmanente la esperanza de la trascendencia. En el sueño se reúnen los deseos imposibles, el reencuentro con Leonor, la confirmación de la eternidad o el contacto con Dios.
-         La abeja es símbolo de riqueza y de ilusión (está relacionado con el sueño) que espera lo difícil o lo imposible.
-         El sembrador es una figura que, con las connotaciones sociales (simpatía ideológica de Machado por las clases populares) comporta otras filosóficas. En las duras condiciones de la existencia (simbolizadas en la pobreza y en el trabajo) se “siembra” potencialmente la “semilla” de la “riqueza” futura (es decir, la esperanza de una vida tras la vida-trascendencia conforme al dinamismo cíclico de Machado).
            Por otra parte habría que señalar algunas formas y palabras tal como aparecen en la obra de Machado:
-         La metáfora es una especie de rodeo por el que evitamos el nombre directo de las cosas. Por ejemplo, Antonio Machado llama a la luna Panal de luz/ que labran blancas abejas: las estrellas. Aunque nuestro poeta utiliza este recurso parcamente, solo cuando carece del nombre apropiado para expresar una intuición y no como elemento ornamental. Las metáforas que construye subrayan lo individual del objeto, no lo genérico. Así con las metáforas identifica los ríos de España. El Duero es “una curva de ballesta en torno a Soria”. Del Guadalquivir a su paso por Baeza dijo que “como un alfanje roto/ y disperso, reluce y espejea”. Del Ebro, despeñado de monte a mar dijo que era “la rúbrica de España”. Cuando halla las metáforas precisas, Machado las repite, introduciendo a veces pequeñas variantes.
-         Los adjetivos, muy abundantes en Machado, son individualizadotes, subrayan la nota distintiva del objeto. Rara vez son definidores, porque con los primeros el poeta subjetiva el paisaje, lo convierte en paisaje del alma, como ocurre en “frutos risueños”, “limoneros lánguidos” o “tierra amarga”. De las tierras de Castilla dice que son “tan tristes que tienen alma”. A veces para que estas visiones temporales no queden sueltas, las enmarca con imágenes genéricas, sobre todo en Campos de Castilla, donde hay “rebaños trashumantes”, “pardas encinas”, “lentos bueyes”, “espesos bosques” y “cigarras cantoras”. Hay que tener en cuenta aquí la importantísima dimensión simbólica de la adjetivación y de algunos complementos nominales. Los adjetivos precisan la connotación simbólica de los sustantivos. Una tarde “dorada, azul, de fuego” no es lo mismo que una tarde “gris, mustia, parda”. Los colores azules, verdes dorados, verdes, rojos… serán colores vivos con una connotación positiva. Los grises, cenicientos, pardos, plateados o plomizos representarán una connotación “neutra”, de sobriedad, pobreza, humildad, vinculada especialmente a la esencia de Castilla o de la existencia. Los colores violeta, cárdeno, tornasol o rosado implicarán nostalgia y melancolía. Los colores oscuros, el negro, serán negativos. A veces con la técnica del claroscuro, del blanco/negro, Machado combinará simultáneamente las ideas de pobreza/riqueza, desilusión/esperanza o muerte/vida.
-         Los demostrativos son muy útiles para Machado, ya que individualizan los objetos. Así, cuando el poeta dice “esta luz de Sevilla” o “el olmo aquel del Duero” se refiere a la luz que vivió en un momento de su vida o a ese olmo determinado que dio lugar a todo un poema. Son visiones temporales.
-         El verbo lo usa con mucha frecuencia por ser la parte de la oración que mejor expresa el tiempo. Entre los tiempos verbales prefiere el imperfecto de indicativo, cuyas terminaciones –ía y –aba usa como rima en muchos romances.
-         Los adverbios son también elementos muy adecuados para dar temporalidad al verso. Por los adverbios sitúa las cosas en el tiempo o señala las transformaciones sufridas por estas en el transcurso del tiempo. Los adverbios ayer/hoy marcan ese ritmo pendular del pasado al presente y a la inversa. Pero no solo le sirve para contrastar el ayer con el hoy, sino también para señalar la presencia del pasado con el presente como un todavía que se proyecta en el futuro (“hoy es siempre todavía”, fundiendo el pasado con el presente y proyectándolo en el futuro). El adverbio “ya” es seguramente el más empleado, porque le sirve para expresar un pasado que lentamente se hace presente, o para manifestar la realización inmediata de un acontecimiento.
-         Machado define la rima como “el encuentro de un sonido con el recuerdo de otro”, lo que produce una emoción temporal. Las palabras rimadas deben espaciarse con inteligencia, ya que si están muy cerca resulta una rima pesada por lo insistente, y si están muy lejos el recuerdo se ha extinguido cuando la sensación se repite y entonces la rima es un artificio superfluo. Machado prefiere la rima asonante a la consonante, hasta le punto de que la asonancia es una de las características más sobresalientes de su poesía.
-         En cuanto a las estrofas, además de todas las combinaciones libres, Machado usó todas las tradicionales (seguidillas, soleares, coplas y, sobre todo, el romance). Sobre todo utilizará para el romance los versos octosílabos, pero también usará endecasílabos (romance heroico), heptasílabos (romance endecha), hexasílabos (romancillo) e incluso alejandrinos. El romance, por su asonancia alterna, era para Machado un fiel reflejo de lo temporal, pero tenía dos peligros: la monotonía debida a su uniformidad y el exceso, debido a su número ilimitado de versos. El primer defecto lo supera usando el encabalgamiento y el pie quebrado, el segundo haciendo romances muy cortos, exceptuando el romance de Alvargonzález. La estrofa más usada por Machado es la silva romanceada o silva romance, que es para el poeta una combinación caprichosa e ilimitada de versos de 7 y 11 sílabas con rima asonante única en los versos pares. Consideró la silva romance como una estrofa perfecta, ya que participaba de la alternancia del romance (rima balanceada) y no se hace monótona al oscilar entre la brevedad equilibrada del heptasílabo y la elegancia contenida del endecasílabo.

-         En el vocabulario que corresponde a realidades físicas de Castilla, referentes al relieve, la fauna y flora y la vida rural, podemos destacar las palabras cargadas de sabor tradicional y terruñero (cambrones, por ejemplo) y que gustaban tanto a otros autores como Unamuno o Azorín.

miércoles, 12 de octubre de 2016

El hidalgo castellano en “Castilla” de Azorín





            En casi todos los artículos que conforman la obra Castilla aparece un personaje con unas características físicas y psicológicas muy destacadas. En unos casos es un personaje literario, en otras una invención del autor. Y en todos los casos podríamos decir que se trata de Azorín “disfrazado”.
            En Castilla, como en otras obras del 98, el autor trata de desvelar lo auténticamente español (lo castizo) a través del paisaje, la historia y la literatura. Históricamente, un hidalgo pertenecía a la baja nobleza y gozaba, por tanto, de una serie de privilegios que lo distanciaban del pueblo llano. Pero también, en la mayoría de los casos, su “sangre azul” le traía más perjuicio que beneficio, pues estaba sometido a un código de comportamiento que no solía corresponderse con su situación económica. Estos hidalgos que pueblan las obras de los Siglos de Oro (los más célebres son el tercer amo de Lázaro de Tormes y Alonso Quijano, el inmortal don Quijote) representan los tópicos más puros de ese espíritu español que busca Azorín:
-         El afán de aparentar lo que no se es, con la connotación de hipocresía: el amo de Lázaro ruega a este que, cuando mendigue, nadie sepa que está a su servicio.
-         La penuria económica: un noble no podía trabajar con sus manos porque iba en contra de las leyes del honor. A lo más que se atrevía el mísero hidalgo del Lazarillo era a ser ayuda de cámara de otro noble de rango superior.
-         Una característica positiva que hace de estos hidalgos unos personajes entrañables es lo que de hecho llamamos “hidalguía”, su forma de tratar a los inferiores (ya sean criados o escuderos). Hablan con ellos, los respetan. En ningún caso estos criados son víctimas del maltrato físico o psicológico por parte de sus amos, comparten con ellos comida (cuando la hay) y conversación, y son ellos, los aparentemente más débiles, los que se encargan de proteger y alimentar al orgulloso señor sin herir en ningún momento este orgullo, aceptándolos y apiadándose de ellos.
            Todas estas características no se circunscriben a la literatura del Siglo de Oro, también las encontramos en los personajes de la novela realista de Galdós (como en Miau y Misericordia) y en toda la literatura española.
            Las características psicológicas apuntadas tienen su reflejo en el aspecto físico: la “hidalguía” en el porte majestuoso, en la forma de caminar, de vestir, de hablar… La miseria en el rostro demacrado, acentuado todo ello por los ropajes, habitualmente negros.
            No solo es este un personaje en literatura, también en pintura, arte que fascina a Azorín y que no duda en incluir en Castilla. Así, en Lo fatal, mediante un hermoso juego de ingenio, identifica al hidalgo del Lazarillo con el anónimo Caballero de la mano en el pecho del Greco.


También aparece otro pintor del Siglo de Oro y su obra más conocida, Velázquez y Las Meninas. La puerta de cuarterones que hay en el fondo del cuadro se hace real en la casa imaginaria de Calisto y Melibea; el cuadro completo decora el estudio del erudito ciego de La casa cerrada.


En Lo fatal encontramos al hidalgo por antonomasia. De él dice el propio Azorín en otro artículo que es “el representante del espíritu español más puro”. La primera parte del artículo nos presenta a los personajes y el espacio que conocemos sobradamente: Lázaro, el hidalgo y la casa que ambos comparten en Toledo. Con unos pocos trazos el autor nos da todos los detalles, tanto físicos como psicológicos de los personajes. Lo que sigue es recreación de Azorín. Nos traslada a Valladolid. El hidalgo ha prosperado. Tiene todo, excepto salud. Su insomnio lo relaciona con otro personaje literario, el caballero presa de la angustia que percibimos en un soneto de Góngora. Una característica que comparten muchos de los personajes incluidos en Castilla es “la vuelta”, el retorno a los orígenes (La casa cerrada, Una flauta en la noche, La fragancia del vaso, Cerrera, Cerrera). También nuestro hidalgo regresa a Toledo. Quiere saber qué ha sido de su antiguo criado. Han pasado dieciocho años (los mismos que tiene la hija de Calisto y Melibea) y Azorín no nos dice nada de si la encuentra o no. El lector sabe que Lázaro está en Toledo y que, al igual que su antiguo amo, ya no sufre penurias económicas, pero también (como él) ha tenido que pagar un precio a cambio de la tranquilidad económica. Lázaro y el hidalgo son, pues, prototipos de la literatura española y universal, opuestos y complementarios.
Y si bien es en Lo fatal donde mejor definido aparece este “tipo” literario, siguen apareciendo “caballeros” en el resto de la obra.
En Cerrera, cerrera el protagonista es también un hidalgo del Siglo de Oro tomado por Azorín de una obra de Cervantes, el entremés La tía fingida. Una nueva característica es que este hidalgo solitario ha disfrutado de un matrimonio más o menos feliz en sus primeros años, pero en su madurez y vejez se ve abocado a la soledad y a la melancolía. Es asimismo un hombre contemplativo. También vive en una “vieja ciudad”, también abandona su pueblo natal, regresa a él y torna a abandonarlo. Es un destierro voluntario, si queremos, pero que lo identifica al latino Ovidio, a Garcilaso, al romano que conocimos en los antiguos baños de León. Al final del artículo otro dato nos acerca todavía más a esta idea: el hidalgo ha sido visto en Italia.

Como conclusión, reiteramos que este hidalgo castellano “representativo del espíritu español más puro”, con sus contradicciones, con su carácter complejo, es el propio Azorín, la representación literaria del hombre español, de su sufrimiento, de su decadencia, condenado a no encontrar el equilibrio en épocas convulsas, pero al mismo tiempo, de la búsqueda de soluciones, de la esperanza, a pesar de su inherente “dolorido sentir”.