lunes, 7 de enero de 2013

Morfología- Determinantes





(Apuntes para Secundaria)

El determinante es una palabra variable que acompaña a un sustantivo o elemento sustantivado concretando su significado. El determinante concuerda siempre en género y número con el sustantivo al que acompaña y pueden colocarse tanto delante como detrás de él.
Los determinantes se clasifican en artículos y adjetivos determinativos. Estos a su vez, se dividen en demostrativos, posesivos, numerales (cardinales y ordinales), indefinidos, interrogativos y exclamativos.

El ARTÍCULO precede al sustantivo actualizándolo, e indica si se refiere a algo conocido o no. Concuerda con el sustantivo en género y número. También sustantiva a otras categorías. El artículo puede ser determinado o indeterminado:

DETERMINADOS

MASCULINO
FEMENINO
NEUTRO
SINGULAR
El
La
Lo
PLURAL
Los
Las
-


INDETERMINADOS

MASCULINO
FEMENINO
NEUTRO
SINGULAR
Un
Una
-
PLURAL
Unos
Unas
-

            Los DEMOSTRATIVOS son palabras variables que acompañan al sustantivo y que expresan cercanía, distancia media o lejanía de los seres u objetos respecto del hablante. Son elementos deícticos o señaladores porque señalan en el espacio, el tiempo o el contexto. Las formas neutras son pronombres.


MASCULINO
FEMENINO
NEUTRO
SINGULAR
Este
Ese
Aquel
Esta
Esa
Aquella
Esto
Eso
Aquello
PLURAL
Estos
Esos
Aquellos
Estas
Esas
Aquellas
-
-
-

            Los POSESIVOS son palabras variables que acompañan al sustantivo expresando la pertenencia del objeto que este designa. El poseedor puede ser uno o más de uno.

UN SOLO POSEEDOR

1ª PERSONA
2ª PERSONA
3ª PERSONA
SINGULAR
Mi
Tu
Su
PLURAL
Mis
Tus
Sus


VARIOS POSEEDORES

1ª PERSONA
2ª PERSONA
3ª PERSONA
SINGULAR
Nuestro, -a
Vuestro, -a
Su
PLURAL
Nuestros, -as
Vuestros, -as
Sus

            Los NUMERALES acompañan al sustantivo expresando cantidad u orden de un modo preciso y concreto. En ellos podemos distinguir en especial dos clases: CARDINALES, que precisan una cantidad exacta (como por ejemplo, dos, ochenta, cien) y ORDINALES, que señalan el lugar que un objeto ocupa en una serie ordenada de objetos (por ejemplo, segundo, octogésimo, centésimo).

CARDINALES
(uno, dos, tres…)
Expresan una cantidad exacta
ORDINALES
(primero, segundo, tercero…)
Expresan orden o sucesión
PARTITIVOS
(Terminados en –avo y formas como medio)
Expresan las partes iguales en que se divide la unidad
MULTIPLICATIVOS
(doble, triple…)
Multiplican la unidad
DUAL
(ambos, -as)
Significa las dos/ los dos
DISTRIBUTIVOS
(sendos, -as, cada)
El significado es de uno para cada uno


            Los INDEFINIDOS acompañan al sustantivo expresando una cantidad de forma imprecisa.


S I N G U L A R
P L U R A L
MASCULINO
FEMENINO
NEUTRO
MASCULINO
FEMENINO
un, uno
una
uno
unos
unas
algún, alguno
alguna
algo
algunos
algunas
ningún, ninguno
ninguna
nada
ningunos
ningunas
poco
poca
poco
pocos
pocas
escaso
escasa
escaso
escasos
escasas
mucho
mucha
mucho
muchos
muchas
demasiado
demasiada
demasiado
demasiados
demasiadas
todo
toda
todo
todos
todas
varios
Varias
otro
otra
otro
otros
otras
mismo
misma
mismo
mismos
mismas
tan, tanto
tanta
tanto
tantos
Tantas
cierto
cierta
ciertos
ciertas
alguien
nadie
cualquier, cualquiera
cualesquiera
quienquiera
quienesquiera
tal
tales
demás
demás
bastante
bastantes
Son también indefinidos más y menos cuando preceden a un nombre: Dame más dinero. Cada día tenemos menos esperanza.


                   Los INTERROGATIVOS acompañan al sustantivo realizando alguna pregunta acerca de él:
Qué, cuánto, cuánta, cuántos, cuántas, cuál, cuáles

            Los EXCLAMATIVOS acompañan al sustantivo expresando sentimientos como sorpresa, admiración, emoción. Tienen la misma forma de los interrogativos.

Morfología- Adjetivo




(Apuntes para Secundaria) 

          El adjetivo es una clase abierta de palabras que describe cualidades o propiedades adscritas a los nombres, está compuesto por lexema y morfemas flexivos de género y número. Modifica al sustantivo con el que concuerda directamente, o indirectamente a través del verbo.

            Los adjetivos toman el género del sustantivo al que acompañan y en este sentido, pueden tener una o dos terminaciones, como azul (tiene flexión de número, pero no de género) o guapo-guapa (con flexión de género y de número), o ser invariables, como gratis o antiarrugas. En cuanto al número, se utilizan los mismos morfemas flexivos que en el sustantivo (-s/-es).

             Por su estructura, los adjetivos pueden ser simples (atroz), derivados (ruidoso) o compuestos (agridulce).

            Por su significado, los adjetivos se pueden clasificar en: CALIFICATIVOS, cuando expresan la cualidad de un sustantivo (como por ejemplo, bueno); DE RELACIÓN o PERTENENCIA, cuando establecen diferentes conexiones significativas entre el sustantivo modificado y el adjetivo mismo (así, pila bautismal, sistema muscular o arte barroco), derivan de sustantivos y no admiten gradación (un policía no puede ser “muy municipal”); DESCRIPTIVOS, que indican propiedades que distinguen a algunos sustantivos de otros (por ejemplo, en piedras preciosas) y no derivan de sustantivos; GENTILICIOS, cuando designan origen o procedencia de los nacidos en una localidad, como alhameño; y DETERMINATIVOS (por ejemplo, en el libro este).
             Debemos recordar que los adjetivos de relación pueden ser argumentales  y clasificativos. Los primeros podrían expresarse mediante una estructura preposicional (por ejemplo, visita papal equivale a visita del Papa). Ejemplos de clasificadores serían bebida alcohólica, vegetación tropical o estudios universitarios.

            Por la manera de modificar directamente al sustantivo, los adjetivos pueden clasificarse como ESPECIFICATIVOS o RESTRICTIVOS, que señalan una propiedad que distingue al ser u objeto designado por el sustantivo de entre los posibles de su especie (bolígrafo azul, por ejemplo), o como EXPLICATIVOS, que señalan una propiedad del ser u objeto sin intención de diferenciarlo por esa cualidad de otros de su misma clase (el mar azul).

                  Los adjetivos también pueden dividirse en GRADUABLES y NO GRADUABLES. Los adjetivos graduables admiten adverbios de grado (muy, poco, bastante, etc.) y pueden formar parte de construcciones comparativas o de superlativo. La gradación puede obtenerse también mediante afijación afectiva (grandote, pobretón, pequeñito, etc.). Los adjetivos no graduables son descriptivos y de relación, tal como se mencionaba anteriormente.
            Por otra parte, llamamos GRADO del adjetivo a los diferentes modos de expresar la cualidad modificada en su intensidad o cantidad. El grado POSITIVO expresa esa cualidad sin indicación de intensidad (el niño alto). El grado COMPARATIVO establece la intensidad de la cualidad en relación con otro elemento. Existe el comparativo de superioridad (Luis es más alto que Juan), de igualdad (Luis es tan alto como Juan o Luis es igual de alto que Juan) y de inferioridad (Luis es menos alto que Juan). El elemento sometido a la comparación (Luis) se llama primer término de la comparación, mientras que el elemento con el que se compara (Juan) es el segundo término. El grado SUPERLATIVO indica la cualidad en el más alto grado, relacionando un elemento o no con otros (Juan es altísimo, Juan es el más alto o Juan es el más alto de la clase). El llamado superlativo absoluto da como resultado adjetivos DE GRADO EXTREMO o ELATIVOS (se construyen mediante prefijos y sufijos, como super-, mega-, -ísimo, -érrimo).
                 Hay que apuntar la existencia de ELATIVOS LÉXICOS, adjetivos de grado extremo que manifiestan esta propiedad en función de su naturaleza léxica (abominable, excelente, extraordinario, supremo, etc.) y que tienden a rechazar los adverbios de grado (la combinación muy excelente es incorrecta por redundante, por ejemplo).
            Recordemos que hay adjetivos que no admiten intensificación porque contienen ya en sí mismos la información de grado:

POSITIVO
COMPARATIVO
SUPERLATIVO
Bueno
Mejor
Óptimo
Malo
Peor
Pésimo
Grande
Mayor
Máximo
Pequeño
Menor
Mínimo
Alto
Superior
Supremo
Bajo
Inferior
Ínfimo
             
          Desde otro punto de vista, los adjetivos se clasifican como INTERSECTIVOS  y NO INTERSECTIVOS. Los primeros se refieren al adjetivo que obtiene su significado por la intersección con el sustantivo al que acompaña. Por ejemplo, si decimos que alguien es un abogado alto, expresamos que es abogado y que además es una persona alta. Pero esa intersección no se obtiene en Es un abogado excelente, ya que en esta expresión se informa de que ese alguien es "excelente como abogado". El adjetivo no intersectivo sirve para manifestar en qué medida se acerca el referente al prototipo de la clase a la que pertenece (la de los abogados en este caso). Por lo tanto, los adjetivos no intersectivos expresan formas de evaluación. Entre estos adjetivos se encuentran aquellos que expresan facilidad y dificultad (un libro difícil, por ejemplo) y los que tienen sentido adverbial (actual, probable, presunto).
                   También podemos clasificar los adjetivos en EPISÓDICOS y DE NIVEL INDIVIDUAL o IMPERFECTIVOS. Estos últimos son los que atribuyen al sustantivo algún rasgo estable o inherente a él (rectangular, por ejemplo). Los episódicos o PERFECTIVOS se refieren a estados accidentales, resultantes de algún cambio (como contento o enfermo).



domingo, 6 de enero de 2013

Morfología- Sustantivo



(Apuntes para Secundaria)

            Tradicionalmente se denomina sustantivo a la clase de palabras que designa personas, animales o cosas que tienen existencia independiente. Está constituido por lexema y morfemas flexivos de género y número, y funciona como núcleo del sintagma nominal.

            La clasificación del nombre depende de su extensión o su significado. Así el sustantivo puede ser COMÚN, si designa a cualquier persona o cosa de una misma clase (por ejemplo, hombre) o PROPIO, cuando señala un ser entre los demás de su especie. Los sustantivos propios pueden ser ANTROPÓNIMOS (nombres de persona, como José) y ZOÓNIMOS (nombres de animales cuando son propios, como Babieca, Pegaso o Micifuz). Entre los antropónimos se distinguen PATRONÍMICOS (apellidos derivados de nombres de pila como López, Fernández, Martínez), los HIPOCORÍSTICOS (apelativos cariñosos o familiares, así como formas abreviadas como Carlitos, Lola, Nacho), y sobrenombres: SEUDÓNIMOS (Azorín, Cantinflas), APODOS o MOTES, que son designaciones irónicas desclasificadoras o cariñosas (el Bizco, la Chata) y los ALIAS, que se usan como nombre artístico o profesional (por ejemplo, el Cordobés). Los nombres propios de lugar son los TOPÓNIMOS (nombres geográficos, como Murcia o América). Un grupo especial de topónimos son los HIDRÓNIMOS, que designan ríos, canales, mares, etc (Atlántico, Duero).
            Los sustantivos comunes se clasifican también en CONCRETOS (las realidades que pueden percibirse a través de los sentidos y son representables por imágenes, como casa) y ABSTRACTOS (que designan cualidades y realidades que existen en la mente, como el amor). Dentro de los abstractos podremos distinguir un grupo especial, cuantitativos o DE CANTIDAD, entre los que se encuentran numerales que indican un número determinado, como docena, o indefinidos, como montón. Los cuantitativos se clasifican en tres grupos: ACOTADORES, que indican la cantidad de una materia o sustancia, pero también de ciertas nociones abstractas (una rebanada de pan, un ápice de sensatez); DE MEDIDA, que expresan medidas convencionalmente establecidas (un kilo de tomates, un litro de agua) y DE GRUPO, que cuantifican conjuntos de individuos o de entes abstractos individualizados (un grupo de amigos, una serie de disparates).
            Los sustantivos INDIVIDUALES designan en singular un solo ser (perro, por ejemplo) y los COLECTIVOS designan en singular un conjunto de seres semejantes, como jauría.
            Las realidades que se pueden contar se designan mediante sustantivos CONTABLES, como libro, y las que se pueden medir pero no contar, mediante sustantivos INCONTABLES, como gente o agua.
            Los sustantivos ARGUMENTALES son los que se construyen con modificadores o complementos que designan participantes pedidos en razón de su propio significado (por ejemplo, amigo, ya que se necesitan dos participantes para que se establezca la relación de amistad). Los sustantivos EVENTIVOS denominan eventos o sucesos y sirven de sujeto del predicado tener lugar. Sustantivos como clase, especie o variedad son llamados CLASIFICATIVOS o DE CLASE. Estos aparecen en estructuras preposicionales (Se deja cautivar por esa clase de mentiras).

               Recordemos que al analizar un sustantivo debemos señalar su género y número.
            Los nombres se pueden agrupar en dos géneros posibles, masculino y femenino (hijo, hija). Este rasgo gramatical no debe confundirse con el sexo, aunque a veces coincidan. Debemos recordar la existencia de sustantivos heterónimos, que utilizan radicales diferentes para expresar el género (como vaca/toro) y los sustantivos epicenos, que se refieren a seres vivos de uno u otro sexo mediante un unico género gramatical, sea masculino (rinoceronte) o femenino (víctima). 
             En cuanto al número, los sustantivos que designan a un solo ser u objeto están en singular y los que designan a más de uno están en plural (hombre, hombres). El plural presenta dos morfemas: -s/ -es. Hay que recordar que algunos sustantivos solo se utilizan en singular (singularia tantum), como sed, y otros solo en plural (pluralia tantum), como víveres.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Resumen de la nueva ortografía




Lo más importante de la Ortografía de 2010 se resume a continuación.

-          Se sustituye la q con valor fónico en los extranjerismos y latinismos que estén plenamente adaptados al  español, de modo que se escribirá cuásar, cuórum, Catar o Irak, por ejemplo.
-          Se elimina la tilde en palabras monosílabas con diptongos y triptongos, siguiendo la regla general de que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica. Así se escribirá guion, truhan, dio…
-          Se elimina la tilde diacrítica en el adverbio solo y en los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad.
-          Se suprime la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva o escrita entre cifras.
-           Los prefijos se escriben unidos a la base a la que afectan cuando es una sola palabra, incluido el prefijo ex, como por ejemplo exjefe. Se escribirán con guion cuando la palabra base empiece por mayúscula (pro-Obama) o sea un número (sub-21).
-          Los prefijos se escriben separados de la base a la que afectan cuando está constituida por más de una palabra (pro derechos humanos).
-          Se equiparan ortográficamente todos los préstamos, ya sean latinismos o extranjerismos (pádel, balé). Los que no estén adaptados a la ortografía del español, deben escribirse entre comillas o en cursiva, para mostrar su carácter foráneo (in crescendo, grosso modo).
-          Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus derivados (ha imprimido o ha impreso, hemos proveído o provisto, había freído o había frito).
-          Las siglas son invariables en la lengua escrita. El plural se manifiesta en las palabras que las introducen o modifican (las ONG, cuántos PC, estos CD).

martes, 13 de noviembre de 2012

Nivel culto del lenguaje




El lenguaje culto es el sistema del habla empleado por personas cultivadas o con cierto grado académico; por esta razón aquí se incluyen los niveles científico (el que se emplea para hablar o escribir sobre un área determinada de la ciencia o la cultura) y literario (el nivel más alto de uso de la lengua, en el que es muy importante el contenido y la forma del mensaje y que utiliza recursos para embellecer el lenguaje: comparaciones, antítesis, metáforas....)
Dentro de esta categoría de lenguaje culto, podemos hacer una distinción en tres rangos, según el nivel cultural:
• Nivel culto: alta formación cultural.
• Nivel común: cotidiano, coloquial, estándar. Es la forma correcta del idioma que permite la comunicación entre los hablantes del mismo.
• Nivel popular: escaso conocimiento cultural, vocabulario sencillo, pero no vulgar.

El hablante culto posee un mayor dominio y conocimiento de la lengua, lo que le permite expresar con mayor precisión y corrección los mensajes que transmite. El hablante culto articula los sonidos con esmero y sabe emplear la coordinación y la subordinación con agilidad. Algunas características de este nivel son: riqueza de vocabulario, con un amplio léxico de las distintas áreas de la vida y el saber; uso de frases largas, mensajes con orden lógico, utilización correcta de conectores, uso rico y preciso de los tiempos verbales; uso de cultismos y de los vocablos más adecuados para la designación, frecuente utilización de términos abstractos; pronunciación correcta y adecuada en el lenguaje oral, respetando los matices de la expresividad, sin exageración y sin cometer relajaciones o supresiones de sonidos.
            Debemos recordar que este es el nivel que funciona como ideal de lengua y constituye la modalidad más aproximada a la lengua escrita.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El Nivel Vulgar




Llamamos “vulgarismo” a un uso de la lengua producido por el deficiente conocimiento de las normas que regulan su utilización. Algunas incorrecciones están tan extendidas que no se restringen a un ámbito puramente vulgar, aunque cuando nos referimos a los hablantes de este nivel, hablamos de aquellos que son incapaces de cambiar de registro, normalmente debido a la falta de escolarización. Entre los vulgarismos más habituales podemos citar:

§ Vulgarismos fónicos.-

a/ Metátesis, o cambio de posición de los fonemas: ‘cocreta’, ‘Grabiel’.
b/ Vacilación en la pronunciación de las vocales no acentuadas: ‘tiniente’.
c/ Tendencia a la reducción de los diptongos: ‘concencia’, ‘pacencia’.
d/ Formación de diptongos con dos vocales en hiato: ‘Juaquín’, “sais”
e/ Adición a principio de palabra de fonemas vocálicos: ‘arradio’, ‘amoto’, ‘afoto’.
f/ Pérdida de consonantes intervocálicas como /n/ o /r/: ‘quies’, ‘paece’.
g/ Desarrollo de /g/ ante u, hu: “güeso”
h/ Sustitución de /b/ por /g/ y viceversa: “bujero”, “güeno”
i/ Amalgamas de palabras: “pal coche”, “ma dicho”
j/ Supresión de /d/ intervocálica en cualquier participio: “Venío”, “escondío”.
k/ Ultracorrecciones: “Bilbado”, “descambiar”
l/ Confusión de consonantes líquidas: “farda”, “almario”

§ Vulgarismos morfosintácticos.-

a/ Empleo del género incorrecto: ‘las alfileres’, ‘el afoto’, o formación de género analógico en palabras que no lo tienen: “cuala”
b/ Desviaciones morfológicas de los tiempos verbales: ‘tuvistes’, ‘predecido’, ‘andó’, especialmente la alteración del indefinido: “ayer cenemos y nos acostemos”
c/ Abandono de la construcción sintáctica exigida, olvidando la coherencia gramatical: “Yo, me parece que sí’, “Es bonito esta vista”
d/ Concordancias incorrectas, como el empleo del verbo impersonal ‘haber’ concertando con el C.D.: ‘Habían muchos coches en la calle’.
e/ Anteposición de los pronombres ‘me’ y ‘te’ en oraciones como: ‘me se ha perdido un libro’, ‘te se ha caído’.
f/ Utilización de laísmo, loísmo y leísmo: ‘la dije que viniera’, ‘lo di un puñetazo’, ‘el libro le puse sobre la mesa’.
g/ Uso del “dequeísmo”: tendencia a anteponer la preposición ‘de’ a las subordinadas sustantivas introducidas por ‘que’: ‘me dijo de que vendría’, ‘resulta de que no tenía trabajo’.

§ Vulgarismos léxico-semánticos.-

a/ Empleo de palabras con un significado impropio: ‘me aprendió a conducir’.
b/ Presencia de arcaísmos: ‘naide’, ‘mesmo’.
c/ Uso de la etimología popular (una palabra que no se entiende muy bien se la relaciona con otra que sí se conoce): ‘destornillarse de risa’ (por ‘desternillarse’), ‘dolores asiáticos’ (por ‘dolores ciáticos’), ‘naranjas mondarinas’ (por ‘mandarinas’).
d/ Uso de palabras tabúes (tacos e insultos, preferentemente) o sustituciones eufemísticas: ‘¡coño!’, ‘¡córcholis!’, ‘¡ostras!’.
e/ Una fuente importante de este léxico lo ha constituido el caló: “parné” (dinero), “pinreles” (pies).
f/ Vocabulario reducido y uso de palabras baúl: “cosa”, “hacer”, “gente”.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Rasgos del lenguaje coloquial



     (Este es un resumen a partir de la obra de Ana Mª Vigara-Tauste, Morfosintaxis del español coloquial)

a)      Expresividad: focalización, interrogación retórica, interjecciones y locuciones interjectivas, entonaciones muy variadas, uso de la 2ª persona para referirse a opiniones de la 1ª, uso del pronombre personal sujeto,…
b)     Economía y comodidad de medios: oraciones cortas, inacabadas e incompletas (Manuel Seco las llama suspensidas), oraciones sincopadas (elipsis), limitación del número de vocablos, uso frecuente de palabras “gramaticales” (denominación de Manuel Seco) o expresiones “de relleno” (según las llama Ana Mª Matute) que son meras apoyaturas léxicas o marcas gramaticales que simplemente enlazan lo que se dice con lo que se viene diciendo, palabras comodines (“todo”, “algo”, etc.), uso impreciso o impropio de la lengua, hipocorísticos (Encarni), uso de palabras con valor deíctico,…
c)      Apelación al oyente: vocativos, aparición del nombre del interlocutor, imperativo o subjuntivo que expresa el mandato, el ruego o la exhortación; atribuciones al interlocutor (interrogaciones retóricas, imperativos desemantizados como “mira”, que no tienen respuesta; expresiones como “¿verdad?”, “¿a que no es para tanto?”; uso repetitivo del pronombre de 2ª persona,…)
d)     En cuanto al léxico: pobreza, imprecisión, expresividad.