lunes, 20 de mayo de 2013

El mito del Diluvio Universal



(Texto de Fernando Pérez Cárceles)

Se debe decir que es imposible dar una definición de lo que es un mito por imperfecta o incompleta. Es más fácil enfocar “lo mítico” como una vasta región de lo imaginario y tratar de “los mitos” como resonantes relatos que configuran la mitología. Los mitos son una herencia colectiva que se transmite desde lejanos tiempos, a veces en la religión, en los ritos o en la literatura. Los mitos animan y dan sentido a lo real. Hablan de los grandes temas de la existencia.
            A veces un personaje literario se convierte en un mito cuando pasa a ser colectivo y no es necesario recordar quien lo inventó: Ulises, Don Juan, Fausto…También hay personajes reales que se dicen que son míticos: Jesse Owens, Elvis Presley…, otros son ídolos de masas: Messi, un grupo pop de moda, una película…
            Otras veces mito puede significar fabuloso, irreal o falso.
            Todo esto está entresacado de un artículo de Carlos García Gual (un especialista en estos temas, traductor de los clásicos) que se publicó en un Babelia, suplemento del diario El País.

            Muchos pueblos hablan de un diluvio que asoló la Tierra, por supuesto, la que ellos conocían: mayas, incas, los de la isla de Pascua, etc., pero en nuestra cultura occidental hay dos mitos análogos al de la Biblia: acadio y griego (aunque aquí prescindo del egipcio por no haberlo estudiado).

1) Mito acadio: Poema de Gilgamesh.
           
Gilgamesh fue un rey sumerio (h.2800 a.C.) del que se dice que construyó las murallas de Uruk. Sobre las hazañas de este rey fueron transmitiéndose oralmente y por escrito en forma fragmentada, aunque finalmente el Poema de Gilgamesh se completó por los acadios sobre el año 2000 a.C., aunque parece que su última revisión fue en el siglo XV a.C. El poema nos narra en sus capítulos finales la búsqueda de la respuesta sobre la muerte de su amigo y alter ego Enkidu y así poder revivirlo. Enkidu había sido creado a partir de una figura de arcilla. En el capítulo XI (el último), Utnapishtin (elevado a categoría de dios) relata cómo sobrevivió al diluvio:
            Ea, el dios sabio, mediante una estratagema para no faltar a su juramento de guardar silencio, reveló a Utnapishtin que los dioses habían decidido enviar a los hombres un diluvio para destruirlos. Le aconsejó hacer un arca con una escotilla (tiene firma de hexaedro). A los obreros les daba de comer carne y también cerveza y vino. Tardaron siete días en construirla y entraron en ella él, su familia, los artesanos y muchos animales (el poema no especifica cuáles ni cuántos eran). Al séptimo día cesó el aguacero; todo estaba inundado y liso como un tejado, y tras otros siete días, el arca quedó varada en el monte Nimush (o Nisir al nordeste de Kirkuk, Kurdistán). Después de siete días soltó una paloma, la cual volvió; luego una golondrina y volvió; después un cuervo y no volvió. Cuando todo se secó hizo sacrificios.
            Dijo Ea a los otros dioses: “Se debe castigar al pecador por sus pecados… pero no permitas que mueran todos los hombres a causa de los pecados de algunos”.

2) Mito griego
           
Fue introducido en Grecia desde Palestina. Píndaro (h.518 o 522 a.C.) hace una mención en su Oda Olímpica IX, y también Aristóteles. Los relatos escritos son ya muy posteriores: Higino (Fábula 153), Ovidio (Metamorfosis, I) y Apolodoro (Biblioteca):
            Zeus quiso destruir a los hombres de la Edad de Bronce por su impiedad mandando para ello un diluvio para borrarlos del mapa. Deucalión (de deucos y halieus = marinero del nuevo vino), rey de Ptia e hijo de Prometeo, y su esposa y prima, Pirra (= rojo vivo, nombre griego de la diosa fenicia Ishtar o Astarté), fueron avisados por Prometeo y construyeron un arca. El arca flotó a la deriva durante nueve días y se posó sobre el monte Parnaso, o el Atos, o el Otris o el Etna. Cuando desembarcaron ofrecieron un sacrificio a Zeus Frixo (protector de los fugitivos) en el templo de Temis. Hermes les aconsejó que arrojaran piedras tras de sí. De las que arrojaba Deucalión, al contactar con la tierra salían hombres y de las de Pirra salían mujeres.
            Es notable el parecido de dos palabras, laos (pueblo) y laas (piedra).
Hay un mito anterior, con los pelasgos (autóctonos de Grecia) en tiempos de Ógigo, hijo de Posidón, que inundó toda la Beocia (región donde están Atena y Tebas).

3)Mito bíblico
           
Está recogido en el libro del Génesis, cap. 6 al cap. 8, vss. 1-17.

Algunas preguntas que surgen:

1) ¿Por qué el castigo?
a) Gilgamesh: Parece ser que los hombres no habían hechos los sacrificios a los dioses por el Año Nuevo (fiesta otoñal, vendimia).
b) Grecia: Zeus castiga la antropofagia. Se irrita cuando Licaón, rey de Arcadia le invita u banquete en el que se le ofrece a comer a un niño. Licaón fue transformado en lobo (licántropo = hombre lobo).
c) Biblia: No hay una razón, solo la impiedad. Ante este rasgo de crueldad, ¿es el mismo Dios que hizo vestidos a Adán y Eva (Génesis, 3, 21) cuando los expulsó del Edén? ¿El mismo que preserva al homicida Caín cuando dice que “el que mate a Caín lo pagará siete veces” y le puso una señal para impedir que le matasen (Génesis, 4, 15)?
2) ¿Por qué salvar solo a Noé? ¿Es el nuevo Adán de una nueva Creación?
3) Ordena que se embarquen también animales. ¿El que ha creado todo, tierra y cielo, astros, animales y hombres, ha perdido los poderes para crear? ¿Por qué no quiere hacerlo ahora?
4) Algunas contradicciones en el número de animales:
            a) Génesis, 6, 19-20: “Meterás también en el arca una pareja de cada criatura viviente, macho y hembra, para que conserve la vida contigo. De cada especie de aves, de ganados y de reptiles de la tierra, entrará una pareja contigo para conservar la vida”.
            b) Génesis, 7, 2-3: “De cada animal puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y hembra, para que conserven la especie”.
            c) Génesis, 7, 8-9: “De los animales puros e impuros, de las aves y de todos los reptiles de la tierra, entraron con Noé en el arca de dos en dos, macho y hembra, como Dios había mandado a Noé”.
            Nota: Se deduce que hay varios amanuenses. ¡Ah, la intendencia debió ser complicada!
5) Un barco de madera de esas dimensiones (casi 150 metros de eslora) es imposible construirlo casi con una tecnología moderna, según he visto en entrevistas a constructores de barcos de madera. Además no resistiría la furia de un oleaje tan tremendo.
Lo novedoso es la aparición del arco iris.

Conclusión: El mito del diluvio (común a muchas culturas) consta de muchas partes y una de ellas es la memoria histórica de una gran catástrofe y sobre cuyas causas y datación hay varias hipótesis. ¿Tal vez un tsunami como el que recientemente causó 240.000 muertos? Yo me inclino por lo que apuntó Sir Charles Leonard Woolley (Londres, 1880 – ib., 1960), quien realizó excavaciones en Mesopotamia en los años veinte del pasado siglo y descubrió la ciudad de Ur de los caldeos (la patria de Abraham); realizó catas geológicas y llegó al convencimiento de que hacia el 3200 a.C. una gran tromba de agua hizo que se desbordaran el Éufrates y el Tigris y anegó un área de 100.000 Km2.   


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