miércoles, 22 de mayo de 2013

La creación del teatro nacional: Lope de Vega




            Lope de Vega logró un tipo de obra teatral que entusiasmaba al público. Para ello recogió la herencia medieval y los intentos renovadores renacentistas, fundiéndolo todo en un nuevo modo de hacer, más acorde con los nuevos tiempos. A sus conocimientos unió también su experiencia personal, ya que vivió muy de cerca el mundo del teatro. Se relacionó con comediantes, asistió a representaciones donde estudiaba las reacciones del público y procuró escribir sus textos dramáticos ateniéndose a esos gustos. Lope orientó sus obras teatrales hacia una organización dramática que se impuso como la fórmula general de la llamada comedia española.

            Se dice que Lope escribió más de mil quinientas comedias, aunque se conservan unas 430. Esta inmensa producción dramática se duele clasificar del siguiente modo:

-          Dramas del poder injusto: tratan del abuso de poder por parte de un noble, como Peribáñez y el comendador de Ocaña y Fuenteovejuna. Cuando un noble ejerce injustamente el poder, el villano, impulsado por su conciencia y dignidad personal, acude al rey para que le castigue o corrobore su venganza.
-          Dramas de honor: una de estas obras es El castigo sin venganza. En la época de Lope había una espesa red de normas sociales. Además del honor de cada persona, que era algo íntimo, tenía gran importancia el concepto de honra, que dependía de la opinión de la sociedad. El individuo debía comportarse como los demás esperaban que se comportara. Surgía entonces el conflicto dramático en el alma del personaje entre su ser individual y su ser social, que es el que vencía siempre.
-          Dramas de amor y muerte: un ejemplo es El caballero de Olmedo, que cuenta los amores de doña Inés y de don Alonso, el caballero. Al final de la obra él es asesinado por un rival amoroso.
-          Las comedias de amor: en La dama boba o El perro del hortelano el amor vence todos los obstáculos. La pareja protagonista vive en un mundo donde todo acaba bien.

            Lope compagina en la comedia elementos inventados con otros tomados de la vida real. En sus obras recoge situaciones fuera de lo común y las rodea de datos concretos del entorno para hacerlas creíbles.
            Pero Lope no solo fue autor dramático, sino que también teorizó acerca del teatro. En el Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609) expuso las características de su teoría dramática:

-          Mezcla de lo trágico y lo cómico, con momentos de gran tensión y momentos en que el espectador se relaja y se ríe.
-          De las tres unidades aristotélicas (acción, tiempo y lugar), se mantiene la de acción. Esta debe ser unitaria, con episodios que desemboquen en el tema central.
-          La obra se divide en tres actos, con planteamiento, nudo y desenlace.
-          Apenas hay acotaciones, las informaciones llegan a través de las palabras de los personajes.
-          La comedia debe escribirse en verso, y debe reinar la variedad de metros.
-          El lenguaje se atiene a las reglas del decoro, de modo que cada personaje se exprese como le corresponde según su estado.
-          El final es generalmente feliz, excepto en las piezas trágicas.

            El público de la época era heterogéneo, así que Lope supo crear un teatro mayoritario, esencialmente popular y nacional, con calidad poética.

            Muchos dramaturgos imitaron temas, asuntos y técnicas de Lope, formando lo que se denomina la Escuela de Lope de Vega. Entre ellos destacan:

-          Guillén de Castro: escribió Las mocedades del Cid, comedia sin gracioso. Se inspira en el romancero.
-          Juan Ruiz de Alarcón: deseaba crear un teatro psicológico, analizando sus personajes, su comportamiento moral, y subordinaba la acción a ellos. En Las paredes oyen traza el retrato del mentiroso.
-          Tirso de Molina: fue el discípulo más importante de Lope de Vega. Destaca por el retrato psicológico de los caracteres, por la precisión ideológica, la riqueza del lenguaje o su sentido realista. Las obras más importantes de Tirso son El condenado por desconfiado, drama teológico en el que trata la predestinación, El burlador de Sevilla con el que nace el mito de don Juan, joven libertino burlador de mujeres, y Don Gil de las calzas verdes, en que la acción gira en torno a un personaje femenino que encubre su verdadera identidad para conseguir sus fines.

No hay comentarios:

Publicar un comentario